"Desde pequeño ya me cogían para todo tipo de eventos y ahí estoy, de solista en el día de la madre en la fiesta que se organizaba en el colegio. Estaba cantando aquella canción de Machín que decia "madrecita del alma querdida..."Con los brazos abiertos y a pleno pulmón, porque entonces, ni micrófono ni nada. Con pantalón corto porque hasta los 14 más o menos no llevé el largo. Desde los 11, y en invierno, se podía llevar el largo, pero no era la norma. Entonces era todo un símbolo. Cuando llegaba el momento de mirar a las chicas, pues ir con el corto te rebajaba a la infancia. Era un chico bastante cándido y solitario. Tenia un amigo que vivía la vuelta del colegio y con el que me iba a jugar siempre que podia. Mi padre ya faltaba, Mi madre tenia una pensión de tipo familiar donde vivían estudiante y viajantes de comercio con los que tampoco tenía mucha relación, y mi hermano era seis años mayor que yo... Todas estas circunstancias hicieron que yo resultara un poco solitario y prefiriera jugar en casa, con mis soldaditos y mis batallas o leyera tebeos. Era un niño del que decían que le dejabas en un rincón entretenido con algo y ni te enterabas de que estaba ahí. Quizá me faltó aquello de jugar en la calle, pero donde yo vivía ya había cierto tráfico que entonces parecía tan peligroso como los lo parece ahora el actual".