De esta manera a lo largo de la noche fuimos conociendo su último disco, "No cambies por nada " y que daba título al concierto, así que entre col y col, lechuga. Nos confesaba que aunque sabía que muchos de los que estábamos allí queríamos oír su repertorio más conocido, él también tenía la necesidad de ofrecer sus nuevas canciones. Un repertorio novedoso que abarcaba obras de Kiko Veneno, del portugués Carlos Do Carmo y composiciones propias.

Poco a poco se fue desgranando los viejos temas como " Cuerpo de Ola", "Final de Viaje", "Los cuatro luceros" o "Ven aquí", con los de su segunda etapa como, "Taxi", "Tristeza de amor" o "Madrid Amanece" . Tanto en uno como en otros nos encontramos con un Hilario Camacho, dinámico y hasta jovial. Tanto años en la música y sin presentar huella de desgaste, es decir, limpio de voz. Con la guitarra demostró que conocía bastante bien el instrumento, así que en conjunto podríamos decir que fue un concierto completo, homogéneo en todo.

Acompañado de un grupo excelentemente conjuntado, muy compacto, sólido y efectivo, reveló una seguridad en el escenario que ya quisieran muchos.

En resumidas cuentas, fue un concierto bonito, colmado de emociones , un reencuentro con canciones que han servido de banda sonora para una generación y una muestra de que la obra de este madrileño es actual.

Manuel Naranjo 24/11/03