La frase es un sarcasmo. El veterano cantautor titula su nueva creación. No cambies por nada, mientras se deja producir por "un maquinitA" -como él dice-, el sevillano Joss rara avis de la música andaluza. "En el quehacer diario de reinventarme a mí mismo, me siento en esa actitud de cambio. Me he visto en sueños a mi mismo, y necesito trasmitir sentimientos más viscerales. Está por ver si lo consigo".
A sus 54 años, el artista madrileño incia una nueva etapa en una discográfica independiente de reciente creación, Kainós (gestionada por el descubridor de Camela), y abre su música a las tecnologías: "La combinación entre un músico de conceptos dance como Joss y mi música podía funcionar: Él se encontró como unas melodías hechas con guitarras y trabajó al servicio de ellas", comenta Hilario. El sello poético y amoroso permanente en cada uno de los once cortes de este álbum, enésimo de un discografía que abarca tres décadas, piezas ya clásicas - Tristeza de amor, Cuerpo de ola- y mil vaivenes. Pero ese coqueteo con programaciones y modernidades varias acerca de su propuesta actual al ¿pop de autor? "Sí, ese concepto va comingo desde hace años. Ya no hago letras deensas, cuido más los sonidos, busco los sentimientos más sencillos. Lo que pasa es que las etiquetas sirven igual para un roto que para un descosido, y yo he sido siempre un cantautor".